El Arrastre

El Arrastre

El otro día vi a un peatón parado en una esquina, esperando al semáforo para cruzar. No pasaba ni un auto por esa calle, y sin embargo, ahí estaba. Firme. Solo la luz verde podría moverlo de ahí.

De pronto, apareció otro por atrás, lo pasó por el costado y cruzó la calle sin pensarlo.

Pude ver la incomodidad en el rostro del primero. Como si el comportamiento del segundo hubiera puesto en juicio su actitud. De repente, el señor empezó a dudar. Dubitativo, tiró un pie hacia adelante y se animó a bajar el escalón del cordón.

Estaba cruzando con roja.

Me sentí muy identificado con la escena, porque la he vivido en reiteradas ocasiones. Por personalidad o lo que fuera, tiendo a seguir las reglas al pie de la letra. Freno en los carteles de pare. Cedo el paso a los peatones. Y cuando camino, cruzo con verde, aún cuando no hay autos cerca.

Pero cuando otro cruza delante mío, se produce una sensación extraña. Es como si llevara una onda magnética que quisiera arrastrarte con él. "Seguí mis pasos" te dice de alguna forma.

Ahí parado, la pasada del otro me lleva a cuestionarme si estoy siendo ingenuo por quedarme parado cuando no hay autos a la vista, si otros estarán mirando y murmullando sobre mi rigidez. Y todo eso me empuja a querer conformar y seguir la corriente de los demás. A tirarme y cruzar con roja.

El ejemplo deja en evidencia cómo nuestro comportamiento depende, muchas veces, de lo que hacen otros a nuestro alrededor. Quizás no nos damos cuenta, sentimos que estamos siempre al mando de nuestras decisiones, pero si prestamos atención, solemos actuar como respuesta al guiño de otro ser humano.

En la fiesta, nadie se va. Pero cuando el primero se despide, otros empiezan a seguirlo.

En la reunión, nadie toma alcohol. Pero cuando uno se sirve un trago, los otros acompañan.

En la mesa, nadie mira el celular. Pero cuando uno lo saca, todos se hipnotizan con el suyo.

Nuestro entorno tiene mucho que decir en el estilo de vida que llevamos. En nuestro grado de satisfacción. El estilo de un jefe nos puede empujar a conformar con sus formas. Los comportamientos usuales en nuestra empresa se volverán parte de nuestro accionar. Y nuestro grupo de amigos moldeará nuestra mentalidad para enfrentar la vida.

A veces somos nosotros los que generamos ese arrastre. Ese magnetismo.

Quizás por nuestros logros o por nuestra posición en el grupo: un nuevo empleado toma a su líder como referencia, un hijo a sus padres, un adolescente a su ídolo musical. La iniciativa también contagia, como cuando un emprendedor exitoso nos inspira a arriesgarnos a intentarlo nosotros también.

Creo que es valioso tomar consciencia de todo esto. De quiénes nos arrastran y a quiénes arrastramos.

Porque el arrastre no viene con una etiqueta que diga "positivo" o "negativo". Simplemente existe.

Y mientras más consciente seas de él, más podés elegir: ¿a quién seguir cuando alguien cruza primero? ¿Y hacia dónde arrastrar cuando te toque a vos dar el primer paso?

— Rodri

Para masticar...

¿Quiénes te están arrastrando hoy, y a quiénes estás arrastrando vos?

5 Minutos Por Semana Que Podrían Cambiar Tu Vida

Suscribite gratis a Para masticar. Todos los miércoles vas a recibir un bocado breve, pensado para darte un respiro en medio de la semana. Apenas unos minutos que pueden darte claridad y energía para seguir avanzando.

Tu información está protegida y nunca envío spam.

Newsletter Preview

Buscá bocados por título, contenido o etiquetas