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Coraje, errores y experimentos

Extreme Ownership y un espresso. Foto de Instagram.

Hola, 👋

Para cortar la semana, te comparto 5 cosas que me dejaron pensando y 1 pregunta para masticar:

  1. El origen del coraje, según Simon Sinek:

    “En mi experiencia, el coraje viene de algo externo. Es la sensación de que alguien me respalda lo que me da el coraje de hacer algo por esa persona. Si sos un equilibrista mundialmente famoso y querés intentar un acto nuevo y peligroso por primera vez, lo vas a hacer con una red. No es tu habilidad la que te dio el coraje, aunque seas realmente bueno en lo que hacés, es la red. Es ese factor externo. Al vivir con un corazón de servidor, al ser un líder empático, lo que generás es que la gente empiece a creer que los respaldás”.

    Si lo que deseo es que otros se arriesguen, experimenten y desafíen lo establecido, tengo que generar un entorno en el cual sientan que pueden hacerlo, donde el miedo a fallar no sea moneda corriente debido a una cultura que fomenta la minimización de los errores. De mí depende comportarme de manera que inspire coraje en otros, exhibiendo una mentalidad de crecimiento y eligiendo con cuidado mi reacción ante cada tropiezo.

  2. Robert Greene sugiriendo un enfoque diferente para las interacciones humanas (del libro “The Laws of Human Nature”):

    “Aunque las interacciones con los demás suelen ser la principal fuente de confusión emocional, no tienen por qué serlo. El problema radica en que los juzgamos constantemente, deseando que sean lo que no son. Queremos que cambien, que piensen y actúen de una manera en particular, muchas veces como lo haríamos nosotros. Y dado que esto no es posible, ya que cada persona es única, nos sentimos desilusionados y molestos.

    Es mejor ver a los demás como fenómenos naturales, tan neutrales como los cometas o las plantas. Simplemente existen y se presentan en todas las variedades, lo que hace la vida rica e interesante. En lugar de resistirte e intentar cambiarlos, trabaja con lo que te ofrecen. Convierte el acto de entenderlos en un juego, como si resolvieras acertijos. Todo es parte de la comedia humana.

    Sí, las personas pueden ser irracionales, pero tú también. Intenta aceptar nuestra naturaleza de la forma más radical posible. Eso te brindará tranquilidad y te permitirá observar y comprender a las personas de manera más objetiva, sin proyectar tus emociones en ellas. Esta perspectiva te proporcionará un mayor equilibrio y serenidad, liberando tu mente para pensar con más claridad
    ”.

    En la edición #11, hablé sobre alguien que solía irritarme. Sin embargo, logré disfrutar trabajar con él cuando aprendí a controlar mis impulsos emocionales. Experimenté con algo muy similar a lo que sugiere Greene: comencé a ver a esta persona como un “caso de estudio”. Cada vez que interactuaba con él, me recordaba a mí mismo que debía observarlo como si estuviera detrás de una mampara, al estilo de un científico en su laboratorio. Me preguntaba: ¿Qué lo llevó a decir eso? ¿Qué provocó esa reacción? ¿Qué miedos podrían estar afectándolo? Gradualmente, la incomodidad se transformó en entendimiento, y trabajar juntos dejó de ser un desafío.

  3. Andrew Huberman explicando por qué no deberíamos anunciar al mundo que vamos a perseguir un objetivo:

    “Cuando anunciás a los demás que vas tras un objetivo, el feedback positivo que recibís activa ciertos sistemas de recompensa y motivación en nuestro cerebro. Pero estos sistemas rápidamente se desvanecen y reducen la probabilidad de que sigamos las acciones necesarias para realmente lograr ese objetivo. Por eso, no le digas a la gente que vas a lograr algo antes de empezar a actuar en pos de ese objetivo, porque ese feedback positivo que obtenés puede disminuir las chances de que realmente lo persigas de una manera que te permita alcanzarlo”.

    Caigo seguido en esta trampa, tanto con objetivos laborales como personales. Se siente bien anticipar un objetivo porque genera una sensación de compromiso conmigo mismo y, la mayoría de las veces, obtengo la validación y el reconocimiento de otros. Sin embargo, las palabras de Huberman me hacen darme cuenta de que muchos de los objetivos que anuncié prematuramente quedaron en el camino. Tendré que reemplazar los “voy a empezar a [actividad]” por “hace algunas semanas que vengo haciendo [actividad]” si es que realmente quiero lograr lo que me propongo.

  4. Jocko Willink sobre los errores cometidos al liderar:

    “Todo líder y todo equipo, en algún momento, van a fracasar y tendrán que enfrentar ese fracaso. No somos líderes infalibles, nadie lo es, no importa cuánta experiencia tenga. Tampoco tenemos todas las respuestas; ningún líder las tiene. Cometimos errores enormes. Muchas veces, nuestros errores nos brindaron las lecciones más valiosas, nos humillaron y nos permitieron crecer y mejorar. Para los líderes, tener la humildad para admitir y asumir errores y desarrollar un plan para superarlos es esencial para el éxito. Los mejores líderes no se mueven por el ego o agendas personales. Simplemente se enfocan en la misión y en cómo lograrla de la mejor manera”.

    Si nos mostramos como líderes infalibles, ellos harán todo lo posible por evitar errores. Si damos la impresión de que siempre tenemos todas las respuestas, no se animarán a admitir cuando no las tengan. Si no aprendemos de nuestros propios errores, ellos tampoco aprenderán de los suyos.

  5. “Es muy simple: la repetición, el aburrimiento y las molestias que mucha gente acepta como parte inherente del trabajo se pueden reemplazar por alegría, inspiración y libertad”. — Ricardo Semler en el prólogo de su libro The Seven-Day Weekend: Changing the Way Work Works.

    ¿Y si trabajar fuese disfrute? ¿Y si el viernes nos apenáramos porque se acaba la semana y el lunes nos alegráramos de regresar al trabajo? ¿No te parece una mejor forma de pasar ese tercio de tu vida? ¿Cómo podés contribuir vos para que esa visión se vuelva realidad?

¡Buen provecho!
Rodri


Para masticar...

¿Si trabajara contigo, qué tan respaldado me sentiría para actuar con coraje?